-Me mudo el domingo.
Fengto y Yuvia siguen abriendo y cerrando la boca, quietecitos.
-Quiero decir, nos mudamos los tres.
Fengto y Yuvia siguen a su rollo, ignorándome por completo.
-¿Os gusta la idea?
Y Fengto y Yuvia no me contestan. Cosa que agradezco, recapacito, cuando me alejo de la pecera en dirección al escritorio, porque si me llegan a haber contestado algo, me muero del susto.
Pues eso. Que me mudo el domingo, y entre eso, los problemas que conlleva (me quedo sin Internet durante quién sabe cuánto tiempo, tendré que volver a ir a la policía a registrarme y un largo etcétera), la visa que me caduca dentro de menos de 10 días y el inminente HSK ando de los nervios todo el día... y toda la noche. Hoy, sin ir más lejos, he soñado que mi compañera de piso (la actual, no la que será a partir del domingo) me preguntaba amablemente en español (recuerdo al lector que es búlgara) si le iba a dejar en casa el jamón serrano cuando me fuera. Y yo encuentro la situación la mar de natural y le contesto que no, que el jamón y tal, pues que me lo llevo a mi nueva casa.
Que se acabe esto, por favorrrrrrrrr.
3.15.2007
3.13.2007
¡Matriculada!
Hoy he conseguido por fin matricularme del HSK, con la ayuda de Liu Yiming, una tarjeta de compara por Internet, otra más de crédito, tres llamadas de teléfono al banco y la amable ayuda de tres teleoperadoras que nos han ido indicando cómo hacer las operaciones. Lo de "nos iban indicando" es porque yo estaba presente, claro, porque hacerlas, las iba haciendo Yiming.
Está bien eso de la matrícula por Internet, se ahorra uno tiempo y esas cosas. Lo que no tengo tan claro es lo de que te obliguen a pagar también por Internet. Hay muchísimos estudiantes que se presentan al nivel inicial o estudiantes que apenas llevan 3 meses en China y se presentan también... ¿un estudiante así va a tener nivel (y arrestos) suficientes para conseguir utilizar la banca electrónica en China, donde hay que escribir una media de 7 códigos numéricos por página para conseguir obtener algún resultado? Pues sí...
Como sea. Me examino el 22 del mes que viene... y esto ya no tiene marcha atrás. No sé si estoy arrepentida. Tampoco quiero pensar en si lo estoy o no. Allá voy, y eso es todo.
Pf.
Está bien eso de la matrícula por Internet, se ahorra uno tiempo y esas cosas. Lo que no tengo tan claro es lo de que te obliguen a pagar también por Internet. Hay muchísimos estudiantes que se presentan al nivel inicial o estudiantes que apenas llevan 3 meses en China y se presentan también... ¿un estudiante así va a tener nivel (y arrestos) suficientes para conseguir utilizar la banca electrónica en China, donde hay que escribir una media de 7 códigos numéricos por página para conseguir obtener algún resultado? Pues sí...
Como sea. Me examino el 22 del mes que viene... y esto ya no tiene marcha atrás. No sé si estoy arrepentida. Tampoco quiero pensar en si lo estoy o no. Allá voy, y eso es todo.
Pf.
3.11.2007
El templo de Dongyue
Información sobre el templo de Dongyue, que hemos visitado hoy, que NO aparece en su página web:
· El templo es feo. ¿Porqué? Pues porque es feo, qué le vamos a hacer; hay templos con estructuras bonitas y otros como éste, que ni fu ni fa. Para colmo de males, el templo estaba mal restaurado de narices, con las zonas visibles repintadas recientemente y, las que no se ven a simple vista, completamente destrozadas y descuidadas. Lo mejor es esos techos que se caen a pedazos (literalmente), pero que tienen a su lado muy bien colocada la alarma contra incendios. Como si hicicera falta un fuego como para hacer que el techo del lugar se cayera, vaya...
· El templo da miedo. ¿Porqué? Pues porque el lugar en cuestión consiste en una especie de patio enorme que tiene en los laterales una especie de "capillitas" abiertas al patio en las que al fondo hay un emperador y, a su lado, figuras de escayola de personas o de demonios de tamaño más o menos real. Cada uno de las "capillitas" está dedicada a un tema. Y las temáticas eran a veces pasables (la descencencia, la decencia, la vida eterna...) y la mayoría con unas figuras que ponían los pelos de punta con sólo verlas de lejos (la de los espíritus sin encerrar, la de los demonios, la de las enfermedades crónicas...).
· El templo da yuyu. ¿Porqué? Pues porque tiene un cementerio dentro como un demonio de grande, y los cementerios dan yuyu, por muy monos que sean los cementerios chinos.
No es un templo en el que me gustaría quedarme encerrada, no. Es más, al poco de entrar y de ver un puñado de figuras de escayola que me miraban con mala cara, y después de pasar más que deprisa por un par de capillas que, simple y llanamente, me dieron escalofríos (dios mío, esas figuras con enfermedades crónicas, esa de los castigos corporales...) ya tenía ganas más que suficientes de largarme de allí cuanto antes.
Hemos tenido tanta suerte que, al salir, nos hemos encontrado con un grupo de chinos, monjes de quién sabe qué cosa, aparentemente algo importantes, que se han detenido con mucha atención para ver un edificio delante de la salida por la que nosotras teníamos que pasar para irnos de allí. Como había dos o tres periodistas por allí fotografiándolos, yo me he unido y les he sacado también una foto, de envidia, y sin tener ni idea de quiénes son. Por si acaso.
· El templo es feo. ¿Porqué? Pues porque es feo, qué le vamos a hacer; hay templos con estructuras bonitas y otros como éste, que ni fu ni fa. Para colmo de males, el templo estaba mal restaurado de narices, con las zonas visibles repintadas recientemente y, las que no se ven a simple vista, completamente destrozadas y descuidadas. Lo mejor es esos techos que se caen a pedazos (literalmente), pero que tienen a su lado muy bien colocada la alarma contra incendios. Como si hicicera falta un fuego como para hacer que el techo del lugar se cayera, vaya...
· El templo da miedo. ¿Porqué? Pues porque el lugar en cuestión consiste en una especie de patio enorme que tiene en los laterales una especie de "capillitas" abiertas al patio en las que al fondo hay un emperador y, a su lado, figuras de escayola de personas o de demonios de tamaño más o menos real. Cada uno de las "capillitas" está dedicada a un tema. Y las temáticas eran a veces pasables (la descencencia, la decencia, la vida eterna...) y la mayoría con unas figuras que ponían los pelos de punta con sólo verlas de lejos (la de los espíritus sin encerrar, la de los demonios, la de las enfermedades crónicas...).
· El templo da yuyu. ¿Porqué? Pues porque tiene un cementerio dentro como un demonio de grande, y los cementerios dan yuyu, por muy monos que sean los cementerios chinos.
No es un templo en el que me gustaría quedarme encerrada, no. Es más, al poco de entrar y de ver un puñado de figuras de escayola que me miraban con mala cara, y después de pasar más que deprisa por un par de capillas que, simple y llanamente, me dieron escalofríos (dios mío, esas figuras con enfermedades crónicas, esa de los castigos corporales...) ya tenía ganas más que suficientes de largarme de allí cuanto antes.
Hemos tenido tanta suerte que, al salir, nos hemos encontrado con un grupo de chinos, monjes de quién sabe qué cosa, aparentemente algo importantes, que se han detenido con mucha atención para ver un edificio delante de la salida por la que nosotras teníamos que pasar para irnos de allí. Como había dos o tres periodistas por allí fotografiándolos, yo me he unido y les he sacado también una foto, de envidia, y sin tener ni idea de quiénes son. Por si acaso.
No me llamo Zhao Jingxuan
Me llamo Zhao Jingxuan... o eso voy a intentar hacer creer. Obviamente no me llamo así porque no soy china, pero como es mi nombre chino, y alguna utilidad le tengo que dar, porque nadie -salvo mi nueva dueña del piso- me llama así, pues así he decidido colocarme el nombre aquí. Por extensión, he decidido que ninguno de los nombres que aparezcan por aquí sean reales (¿o sí?).
Este no es un blog nuevo, la verdad. Mi blog de toda la vida del señor es mi espacio MSN, pero como estoy tan harta de que el espacio se me declare en huelga cuando le sale del mismísimo moño, y de que a veces sea él el que tome las decisiones por mí, y sin consultarme, he decidido mudarme hasta aquí. Quiero con esto decir que la historia de esta semilla no es nueva, que ya llevo contando mis andanzas por Beijing casi un año, así que aparecerán nombres de personas, y referencias a cosas no demasiado familiares para el nuevo lector y para el antiguo también, porque he decidido rebautizar a todos los personajes de esta historia, por lo que pueda pasar ahora que mi blog sale del armario (digo, mi espacio MSN tenía el acceso restringido y éste blog no).
A ver que tal marcha la cosa.
Me llamo Zhao Jingxuan y esta es (la continuación de) mi historia en Beijing.
Este no es un blog nuevo, la verdad. Mi blog de toda la vida del señor es mi espacio MSN, pero como estoy tan harta de que el espacio se me declare en huelga cuando le sale del mismísimo moño, y de que a veces sea él el que tome las decisiones por mí, y sin consultarme, he decidido mudarme hasta aquí. Quiero con esto decir que la historia de esta semilla no es nueva, que ya llevo contando mis andanzas por Beijing casi un año, así que aparecerán nombres de personas, y referencias a cosas no demasiado familiares para el nuevo lector y para el antiguo también, porque he decidido rebautizar a todos los personajes de esta historia, por lo que pueda pasar ahora que mi blog sale del armario (digo, mi espacio MSN tenía el acceso restringido y éste blog no).
A ver que tal marcha la cosa.
Me llamo Zhao Jingxuan y esta es (la continuación de) mi historia en Beijing.
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